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El Niño de las Pinturas y la ordenanza cívica de Granada

por | Feb 19, 2010 | Artículos | 0 Comentarios

El Ayuntamiento de Granada es bastante ineficiente en muchos aspectos. Uno de ellos (se veía venir) es la ordenanza cívica que ha implantado y que sólo pretende recaudar, por lo que al no haber sido estudiada y consensuada con los ciudadanos empieza a hacer agua por todos lados, dejando en evidencia al legislador y a la policía local. Un caso representativo es El Niño de las Pinturas, premiado varias veces por el propio ayuntamiento, que ha dejado en muchas paredes su muestra de talento, mezcla de graffiti y poesía.

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La fiscalía no ve delito en el ‘graffiti’ de El Niño de las Pinturas (elpais.es)

El graffiti por el que ha sido denunciado El Niño de las Pinturas en Granada ha salvado su primer escollo. La fiscalía no ve delito en la pintada ya que está en una zona que “no se encuentra dentro del ámbito de protección del patrimonio” y no hay denuncia de daños por parte del propietario del muro, que de hecho le encargó a este reconocido graffitero, de nombre Raúl Ruiz, la pintada.

La fiscalía de Medio Ambiente no va a abrir una investigación contra Ruiz puesto que considera que no tiene relevancia penal el hecho, aunque sí que incluirá este expediente en la base de datos que el ministerio público quiere realizar para llevar mayor control de los graffitis en Andalucía. Salvada la vía penal, el Ayuntamiento, que es el que denunció a El Niño de las Pinturas por incumplir la ordenanza de la Convivencia, aún no sabe qué va a hacer con la administrativa. Los policías locales advirtieron al artista de la normativa mientras estaba haciendo la pintada y éste alega que comunicó al Consistorio que iba a pintar sobre el muro, aunque no tenía respuesta cuando inició el graffiti.

El “silencio administrativo” fue interpretado como un “permiso” por parte del graffitero, pero es que “no es igual que pinte una pared que comunique su ubicación un artista callejero”, explica el concejal de Seguridad Ciudadana, Eduardo Moral. Según la ordenanza, los músicos o mimos, por ejemplo, que quieren ocupar espacios de la vía pública en Granada capital deben pedir permiso al Ayuntamiento y sólo la petición ya vale como autorización.

“Este caso no se puede equiparar, la normativa sanciona las pintadas aunque no sean en lugares patrimoniales”, aclara el edil: “Precisa un permiso de Urbanismo”. En cualquier caso, el expediente no está concluido y está por ver la sanción, si la hay, ya que también se está estudiando incluir el espacio que le ha costado la denuncia en el catálogo de muros limpios del Ayuntamiento para que los graffiteros pinten.

El Niño de las Pinturas se libra por 50 metros de ser perseguido por un delito (granadahoy.com)

La Fiscalía no abrirá diligencias contra el grafitero, que fue denunciado por la Policía Local, porque la pintada en la fachada de Vistillas de los Ángeles número 5 no se encuentra dentro de la zona protegida.

El edificio del Realejo en el que el Niño de las Pinturas realizó un grafiti el 7 de febrero -hecho que le costó una denuncia de la Policía Local por la Ordenanza de la Convivencia- no es un Bien de Interés Cultural (BIC). El inmueble tampoco se encuentra dentro de un ámbito de protección especial del patrimonio, tal como consideraron los agentes en su momento, sino a más de 50 metros de la misma.

Por estas dos razones, la Fiscalía de Medio Ambiente considera que Raúl Ruiz no atentó contra el patrimonio histórico y no abrirá diligencias contra él porque, además, “no se han producido daños” al no existir denuncia por parte del propietario. Más bien todo lo contrario. Porque el conocido grafitero profesional contaba con el permiso del dueño del inmueble, que fue precisamente el que le encargó la obra, por lo que la Fiscal de Medio Ambiente no puede abrir una investigación penal.

De todos modos, el expediente de este caso será archivado en la base de datos de la Fiscalía Superior de Andalucía sobre asuntos relacionados con pintadas y grafitis, tal y como encomendó el Fiscal Superior de Andalucía, Jesús García Calderón, en un decreto en el que instaba a la coordinación de las instituciones, la Policía y la Guardia Civil para establecer criterios uniformes de actuación para la denuncia, persecución y constancia de este tipo de daños en una base estadística.

Pero aunque la Fiscalía no vea relevancia penal en el asunto, el Niño de las Pinturas puede enfrentarse a una multa de hasta 3.000 euros. Y es que esta decisión no frena las diligencias administrativas abiertas por parte el Ayuntamiento, que siguen adelante. Así, el edil de Seguridad Ciudadana, Eduardo Moral, asegura que varios técnicos del área de Medio Ambiente se desplazaron ayer al inmueble y estudian si el artista ha seguido o no el procedimiento debido, ya que pintó “sin tener permiso de Urbanismo”.

El caso es que el autor del grafiti entendió que hubo “silencio administrativo” tras presentar una instancia, tal y como ocurre con otras tareas artísticas reguladas por la Ordenanza de la Convivencia, como los mismos o los músicos callejeros.

La denuncia al ‘Niño de las pinturas’ demuestra la posibilidad de interpretación en la ordenanza de la ‘intransigencia’, plantea IULV-CA (teleprensa.es)

La portavoz del Grupo Municipal de IULV-CA en el Ayuntamiento de Granada considera que esta actuación supone que “al final la aplicación de la ordenanza de la “intransigencia” se está materializando en evitar cualquier tipo de manifestación, por muy artística que sea” afirma Lola Ruiz Domenech quien añade “de manera que se persuade a artistas cuando comprueban día a día que se pueden ver en una situación que a nadie agrada al tiempo que se multa a quien realiza manifestaciones de tipo político o ideológico, mientras permanecen impunes quienes realmente ensucian nuestras calles”.

La edil de la organización de izquierdas pide explicaciones al alcalde puesto que “se realiza una denuncia de una actividad que, con la ordenanza en la mano, cumple los requisitos exigidos en la misma, puesto que habla de autorización de la propiedad, que la tenía, de comunicación a la autoridad, que se había hecho vía instancia a la Gerencia y de su carácter artístico, que nadie pone en duda conociendo la calidad del Niño de las pinturas” señala Lola Ruiz Domenech quien exige una “depuración de todos aquellos artículos de la ordenanza de la “intransigencia” que sirven para eliminar derechos y que además pueden permitir discrecionalidad en la interpretación”.

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